La Ley 139 de 1994 creó el Certificado de Incentivo Forestal – CIF, como un reconocimiento del Estado a las externalidades positivas generadas por la reforestación. Este Incentivo se otorga a toda aquella persona natural o jurídica que adelante plantaciones nuevas de reforestación, y reconoce el 75% de los costos de establecimiento cuando se siembran especies nativas, o el 50% de los costos cuando se trata de especies introducidas. Además, cubre el 50% de los costos de mantenimiento sin diferenciar el tipo de especie.
El propósito de incluir el Certificado de Incentivo Forestal – CIF, dentro del Programa “Agro, Ingreso Seguro – AIS”, como un incentivo a la productividad, es darle un verdadero impulso a los programas de siembra y reforestación con especies maderables, a través de la destinación de recursos que permitan el reconocimiento masivo de este instrumento.